Hoy, después (¿?) de la guerra, nos toca observar, reflexionar, y trabajar para que los Derechos Humanos estén más presentes que nunca. Para que también nuestros niños respiren el aire primaveral que trae consigo este viento del siglo XXI; tratando de que cada boca esboce una hermosa sonrisa debajo de la potente luz que irradia este Sol globalizado.
Todos los niños tienen derecho a ser un niño.
Este material fue provisto por Mauricio Menardi, con algunos detalles agregados por mi.









Muy bueno Gabi, genial Mafalda, se pasa
ResponderEliminarSofi
Copado compañera, abrazos desde acá
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