viernes, 1 de abril de 2011

Homosexuales imprudentes


Homosexuales imprudentes. Algunas personas afirman que las parejas de personas del mismo sexo actúan de manera muy imprudente, especialmente en el espacio público, donde el general de las personas concurre asiduamente, y debe encontrarse con situaciones que, al entender de quienes lo afirman, resultan incómodas y anormales. Asimismo, en el desarrollo de esta afirmación, explican que los homosexuales son tan desinteresados que, a diferencia de las parejas de personas de distinto sexo, no planifican ni se interesan en tal cuestión pues tienen actitudes insólitas y descaradas.

A partir del anterior enunciado, es indispensable retomar algunos conceptos para preguntarnos sobre lo que ellos implican. ¿Qué significa ser imprudente? ¿Es imprudente una pareja homosexual que transita el espacio público tomada de la mano o abrazada? El espacio público, a criterio de los afirmantes, es aquel en el cual las personas compartimos actividades comunes: plaza, parque, paseo, bar, boliche, feria, vereda, calle, cine, shopping, y demás ámbitos de características similares a los precedentes. Además, esos espacios deben resultar cómodos, normales y prudentes y no pueden permitir situaciones descaradas o desagradables para quienes lo transitan. ¿Qué significa ser desagradable? ¿Quiénes son desagradables? ¿Es desagradable una demostración de afecto entre personas en un lugar público? Acaso no acostumbramos a vislumbrar la importancia de las sentencias que formulamos en torno a las cosas que nos suceden diariamente, constantemente. Es que, sigue siendo vital, repreguntarnos qué entendemos sobre un concepto antes de utilizarlo para analizar, a veces muy superficialmente, o afirmar posturas sin haberle dado contenido propio. ¿Qué entiende la persona que realiza esta afirmación por “desagradable”? ¿El espacio público implica libertad de acción, de expresión y de tránsito?, ¿o implica reglas que regulan el uso de esos lugares comunes? ¿El espacio público corresponde a todas las personas por igual, o tiene un límite de acceso? ¿El parque, la plaza, las veredas… son públicas? ¿El bar, el cine, un shopping… es público? Es posible que quienes comentan la afirmación no hayan concebido claramente la significación del “espacio público” previo a la caracterización y cualificación sobre el comportamiento de las parejas de personas del mismo sexo en sitios que corresponden con los que frecuentan los comentaristas.

Unas veces públicos, otras privados. Los sitios mencionados pueden pertenecer a un dueño que estará en todo su derecho de prohibir el ingreso a algunas personas o no dejar que realicen ciertas actividades dentro del espacio en cuestión. Aquí, obviamente, las reglas de juego tienen como principal jugador a un actor privado. Pero cuando transitamos espacios públicos, indefectiblemente reinará el respeto hacia las demás personas en igual calidad de ciudadanos libres… De elegir a gusto a quien sea su pareja, su amigo, su compañero. Es indispensable interrogarnos, a esta altura, si ¿respetamos a nuestros conciudadanos?, ¿somos todos libres al momento de elegir nuestra pareja?, o ¿estamos social y moralmente condicionados y prejuiciados? En caso de que efectivamente nos toleremos entre todos, no se encuentran sentidos lógicos a frases como “…son imprudentes, no planifican.”, “a los homosexuales no les interesa nada seriamente. Tal vez entren en pareja a un bar y uno de ellos conozca a alguien nuevo y proceda, sin vergüenza, a entablar un vínculo con el desconocido, y hasta lo bese.”. Quienes de hecho dicen estas cosas son personas que se auto-denominan “heterosexuales”, que forman parejas con personas de distinto sexo; que se auto-adjudican la planificación y el interés profundo por el cuidado de las relaciones afectivas y sexuales. Sin embargo, no deberíamos caer en la naturalización de esta designación cuasi weberiana del tipo ideal de pareja, sino más bien cuestionarnos: ¿ocurre que personas del mismo sexo sienten afecto y atracción mutua?; ¿nos aceptamos como hombres y mujeres con distintos gustos sexuales? Vale aclarar, por si surgiera alguna pregunta relacionada, que partimos aquí del hecho de que los seres humanos nos constituimos en relación con otros, y así ejercemos nuestra voluntad de elegir con quien compartir momentos íntimos. Nacemos iguales y únicos. El contexto aportará y afectará constantemente nuestras ideas, pero no nos determinará por completo, siempre y cuando no nos impongan a la fuerza respuestas únicas. Si aseveramos que nacemos con la pre-determinación del gusto sexual por personas del sexo opuesto estamos violando nuestro derecho a la libertad de elección de antemano. Si, en cambio, propiciamos la libertad de pensamiento y de toma de decisiones (suena obvio que lo hagamos, pues cada quien tiene igual capacidad en estos dos aspectos), lograremos fortalecernos democráticamente en temáticas como la que hoy se aborda, o de cualquier otra índole, sin caer en círculos viciosos injustificados que deterioran la integridad de hombres y mujeres, que nos confrontan y desgastan… ¿tal vez adrede para imponernos una visión determinada del funcionamiento del mundo y manipularnos cual robots del siglo XXI? ¿Qué significa ser imprudente? ¿Quiénes son imprudentes?

Se expuso en estas pocas líneas una breve problematización de una idea particular sobre los homosexuales. Se expuso la problemática desde un lugar también particular: desde la idea explícita de igualdad y libertad entre todas las personas. A partir de aquí, cada cual sigue teniendo la posibilidad de acordar o no… Mejor dicho, de re-preguntar infinitas veces más...

3 comentarios:

  1. Muy bueno Gabi. La gente tiene que aprender a ser menos prejuiciosa. Pero, le estaríamos pidiendo peras al olmo.
    Hermoso el blog !

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  2. para todos luz.. para todos todo..2 de abril de 2011 a las 8:10

    es muy linda esta invitación a la reflexión que hacés gaby.. desagradable es la arrogante superioridad moral que pretende quien enuncia "a los homosexuales no les interesa nada seriamente.." y cosas así.. sólo por su orientación heterosexual.. hay un rasgo de fascismo en ese discurso, porque se juzga del mismo modo a muchas personas muy distintas, después de meterlas deliberadamente en la bolsa de "los homosexuales".. creo que imprudente es pensar a partir de ese tipo de generalizaciones pre-juiciosas.. creo que imprudente es exponerse y exponer a otros a una situación de violencia que puede evitarse.. imprudente es clavarse un par de tequilas y conducir un auto a dos gambas por hora en una avenida (independientemente de tu orientación sexual) pero de ninguna manera me parecen imprudentes las expresiones de cariño, sería imprudente darle un beso a una persona del mismo sexo en un lugar público, sólo si a esa persona no quiere o en ese lugar tienen por costumbre linchar a los homosexuales, cosa que tristemente sucede en algunas latitudes.. aprovechemos que por estos pagos no pasa eso y abracemos a nuestros amigos, amigas, novios, novias, hueso, chongo, lo que sea.. en los espacios públicos.. liberemos dos pájaros, sin tirar ni un solo tiro.. en el mismo "imprudente" movimiento podemos recuperar los espacios públicos y recuperar el abrazo.. (pero abracen más fuerte che!)

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  3. Muy interesante tu reflexión Gaby.
    Generalmente, la sociedad tiene ideas muy infantiles. Y temas tabú como el sexo (ya sea hetero u homosexual) causan mucho escozor. Lo peor, sin embargo, es que muy pocas personas reflexionan como vos estás planteando. Casi nadie lo hace. Nadie se estudia, se analiza. Muy pocos llegan a una idea propia, autónoma, una idea concebida desde su propia reflexión. Así que sólo se limitan a reaccionar desde lugares comunes o a actuar como se supone que se debe actuar. Por eso, el prejuicio es lo que más abunda, entre otras cosas, claro.

    En este sentido, me ha gustado una pregunta del post que encierra muchas cosas:
    "¿somos todos libres al momento de elegir nuestra pareja?, o ¿estamos social y moralmente condicionados y prejuiciados?"
    Creo que no sólo moralmente, sino fácticamente.
    En el otro extremo está el movimiento o la teoría queer que dice que el género y el rol sexual es todo una invención de la sociedad, del statu quo, para someter al ser humano y propone, por lo tanto, la liberación mental de esquemas sexuales, llámese heterosexualismo, homosexualismo, etc.

    Me despido, ampliando tu pregunta:
    "¿somos todos libres al momento de elegir algo, cualquier cosa, o estamos social y moralmente condicionados y prejuiciados?"

    Saludos.

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