Si de Derechos Humanos vamos a hablar, hablemos bien.
Lo abstracto dejémoslo al filósofo; hoy seamos ciudadanos preocupados y ocupados.
Ahora debo decir, que mi ciudad está trabajando profundamente en una problemática indiscutiblemente referida a Derechos Humanos, en primera instancia, y a derechos vinculados a políticas públicas, indudablemente.
Digo ciudad y me remito, instantaneamente, a un grupo de personas dispuestas a luchar por la justicia social; contrariamente a otro, que, todavía hoy, sienta sus amplias bases (con un poco de imaginación entendemos que hablamos de un grupo liderado por un líder de gran peso [en los dos sentidos de la palabra] en la política municipal y provincial) en un ideal de encerramiento y prohibición de acceso a los indiscutibles derechos que, teórica y desafortunadamente, deberían estar fuertemente instalados y otorgados a la sociedad toda; a todos los hombres, mujeres y pibes que lo necesitan, que lo merecen por ley.
Sorpresivamente, llega al terreno una notificación de desalojo. Parecía que la legalidad no estaba en orden (¿?). Más de 30 son. MÁS DE 30 FAMILIAS. Treinta núcleos, bien fortalecidos, bien honestos. Son trabajadores ladrilleros que llegaron a Bell Ville (pcia. de Córdoba) desde Bolivia hace 8 años y PRODUCEN alrededor de 50 mil unidades mensuales para proveerle a la zona que los circunda; hoy denominado "el campo sojero" (el nombre es mío). Los pibes nacidos son argentinos, documento en orden y asistencia normal a la escuela . Y claro. Acá todo está en orden.

Sucede que la política tiene herramientas maliciosas. El intento se desalojo pronto dejó ver el pozo negro oculto debajo de los papeles sellados con tinta de mentira: una figura actúa de abogado de parte, perito tasador y demandante. Es como la magia caricaturista. Multiplicidad de personajes, encarnados en una única figura: la de LA INJUSTICIA SOCIAL personificada.
Para más info, dejo un link que lleva directamente a un grupo creado en facebook, conformado por quienes, en persona, se acercan al lugar de los hechos y realizan el mejor de los laburos conocidos por el ser humano: el trabajo del acompañamiento, apoyo y otorgamiento, a los afectados, de la más fiel certeza de que todo tomará el rumbo correspondiente: la problemática en todo el ámbito de conocimiento público; los elementos que permitan el amparo total de los vulnerados; y finalmente, la lucha social, incesante, por conseguir que los derechos de los ciudadanos se respeten, se cumplan, no se menosprecien, sean objeto primordial de la política, brinden las correctas herramientas y soporte para constituir una realidad socialmente justa, llena de alegría y respeto.
Para los bellvillenses, todo mi apoyo.